7 ventajas de contar con un Maestro de Ceremonias

Las 7 ventajas de contar con un Maestro de Ceremonias

El Maestro de Ceremonias (MC), también conocido como Conductor o Presentador de un evento es una pieza clave para conseguir los objetivos comunicativos predeterminados.

A diferencia de un Speaker, el MC no viene a hablar de su historia personal, sino que pone todas sus habilidades al servicio de las necesidades comunicativas de la empresa o institución.

Hoy os voy a compartir las 7 ventajas de contar con un Maestro de Ceremonias

1) Hace que cualquier imprevisto parezca planeado y sabe sacar partido de ello.

El gran MC se descubre cuando las cosas no salen como estaban previstas, ahí es donde hay que blandir las famosas tablas y hacer “magia”. Incluso un fallo puede convertirse en una genialidad, aquí es donde vemos a los verdaderos profesionales de la comunicación exponiendo su arte al más alto nivel.

2) Transmite la información logística de manera amena y efectiva.

¿Qué pinta un directivo hablando del horario de los buses? O aún peor ¿qué pinta la organizadora saliendo a escena una vez finalizado el evento para decir que los traslados salen a tal y tal hora? Todos hemos sido testigos de estas situaciones. Esto es papel del maestro de ceremonias, que además irá transmitiendo esta información en los momentos clave, es decir, dónde encajan.

3) Genera un hilo conductor conectando los diferentes contenidos.

Podríamos decir que es como la mayonesa de la ensaladilla rusa… Se encarga de unificar los diferentes contenidos y hace que éstos sean más atractivos; potenciándolos gracias al hilo conductor que en el mejor de los casos acabará con una conclusión devastadora dejando bien claro el mensaje.

4) Asegura el ritmo del evento y que se cumplan los tiempos.

No hay nada más sagrado que seguir el timing de la escaleta, muchas veces los ponentes, tomados por su euforia, lo olvidan. Es el maestro de ceremonias el encargado de dejarlo bien clarito antes de empezar e incluso, en casos extremos, cortar en escenario (eso sí, siempre con estilo y una sonrisa en la cara).

5) Se encarga de sintonizar, conectar y dirigir la atención de la audiencia.

La mayor parte de las veces, al empezar un evento, los miembros de la audiencia aún están en sus cosas: mirando el móvil, recordando que tienen que llamar a la lavandería o charlando con un colega. El papel del presentador es el de captar la atención y sintonizarlos al estado emocional idóneo para recibir el mensaje, dejando el terreno preparado para los próximos ponentes. He visto en varias ocasiones al Director General empezando con un: ¿Se me oye bien? Por favor, evítalo a toda costa.

6) Comunica los mensajes desde un lugar neutro.

El maestro de ceremonias es un personaje externo al sistema empresarial o institucional al que representa y tiene la potestad de hablar desde un lugar neutro. Eso quiere decir que puede transmitir cualquier mensaje de manera coherente siempre que encaje con su personaje escénico. 

7) Presenta y enmarca cada una de las personas que van a intervenir.

Es muy importante que todo el mundo sepa quién está hablando y porqué. Hay muchos casos en los que auto-presentarse no es lo más adecuado pues puede parecer vanidoso; la mejor manera es que el conductor del evento, o el ponente previo, te introduzca dejando claro por qué mereces el tiempo de la audiencia.

Se me ocurren un montón más de ventajas y situaciones en las que un Maestro de Ceremonias puede aportar valor al evento pero, si os soy sincero, mi colega de márketing me ha dicho que 7 es el número mágico.

Espero que el contenido os sea de ayuda para vuestros proyectos y que sigáis disfrutando del maravilloso mundo de los eventos. Puedes visitar mi página dedicada a esta función en este enlace y suscribirte a mi canal de YouTube.

Nos vemos en el camino o, quién sabe… ¡encima del escenario!